Mientras en Estados Unidos el que quier esquiar tiene que ir buscando unos peculiares eventos con nieve guardada, en Europa ya hay varias estaciones de esquí abiertas tanto en Alpes como en países esc ...
En Estados Unidos ya se esquía, pero todavía no ha comenzado realmente la temporada de esquí. Una aparente contradicción que se explica por las peculiares aperturas que están organizando algunas pequeñas estaciones durante este otoño. La última ha sido Ski Ward, una diminuta estación de Massachusetts situada a unos 60 kilómetros de Boston.
El pasado fin de semana del 24 y 25 de octubre preparó la Dream Maker, una pequeña pista de debutantes de unos 15 metros de desnivel y puso en funcionamiento la cinta transportadora que permite remontarla. Durante unas horas se pudo esquiar coincidiendo con el Fall Festival organizado por la estación. Terminado el fin de semana, se acabó también el esquí.
No fue, por tanto, una apertura de temporada como la que permite comenzar a encadenar jornadas hasta primavera. Fue simplemente una oportunidad para sacar los esquís durante dos días de octubre. Desde 2023 dispone de una Latitude 90 L60, una máquina capaz de producir nieve independientemente de la temperatura exterior. Según su fabricante, puede trabajar incluso con temperaturas ambientales cercanas a los 25 ºC.
La instalación se utiliza fundamentalmente para garantizar los programas de iniciación de Ski Ward, pero de paso permite a esta pequeña estación de apenas 67 metros de desnivel total conseguir algo que en octubre todavía se les resiste a algunas de las grandes estaciones de las Montañas Rocosas.
Ski Ward tampoco ha sido la primera estación estadounidense que ha conseguido ofrecer esquí y poner un remonte en marcha este otoño. A comienzos de octubre ya lo hizo Trollhaugen, en Wisconsin, aunque allí con nieve guardada durante seis meses. En otoño fue destapada y extendida para preparar el tradicional Open Haugen. Se montó un pequeño terrain park y se puso en funcionamiento un telecuerda, de manera que los participantes podían encadenar bajadas utilizando un remonte.
De nuevo, hubo nieve, esquí y remontes. Pero no temporada. Terminado el evento, Trollhaugen volvió a cerrar.