Las transferencias de maquinaria o software de un país a otro exigen un ecosistema que el Perú aún no posee. En la balanza, no solo pesan los retos constantes para invertir en I+D+i (investigación y ...
¿Cómo despojar a nuestro país del papel de mero consumidor de tecnología y empujarlo hacia un rol de productor?
El discurso va más allá de lo aspiracional, hay tres frentes que exigen solución: una brecha tecnológica que solo se cerrará con voluntad política sostenida, un talento que se forma pero no se retiene y un ecosistema de emprendimientos tecnológicos que requieren más apoyo.
Antes de enlistar los argumentos vinculados con el mercado interno, Oscar Montezuma, fundador y CEO de Niubox, colocó sobre la mesa la huella que deja el desinterés de las autoridades.
“En todas las discusiones electorales, no es posible que un candidato a la presidencia no incorpore un capítulo sobre tecnología. Si no se habla con solvencia sobre estos temas, vamos a seguir solo con las industrias extractivas y vamos a seguir dependiendo del arándano, del espárrago, del cobre y de todo lo que extraigamos de la tierra hasta que se acabe. No hay una voluntad política”, sostuvo.
“En Chile, por ejemplo, los candidatos han expuesto su plan sobre cómo transformar digitalmente al país. Es algo que no se ha visto en Perú; en los planes de gobierno es un tema totalmente rezagado”, agregó.
Asimismo, el también abogado identificó que hace falta “un rector que se encargue de empujar las políticas públicas”. A su parecer, el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec) tiene un impacto limitado.